Muchos son los que van al gimnasio la mayoría de los días y cuando no ven los resultados esperados decaen. Olvidan que los cambios no se dan de la noche a la mañana y que hay que evitar ciertas conductas para avanzar. Reconoce esto y ¡No te rindas a la primera!

No tienes que dejar de ir al gimnasio porque entrenaste muy intenso y tu cuerpo está adolorido. Estos dolores ocurren por microdesgarres en las fibras musculares, que son normales cuando entrenas con intensidad. Esto es lo que hace que tu cuerpo por sobrecompensación regenere esas fibras y las ponga aún más fuertes y aumentes y/o fortalezcas la masa muscular.

Es importante preparar los músculos y los tendones para las exigencias del entrenamiento, es recomendable calentar con ejercicio cardiovascular de 10 a 15 minutos antes de realizar el ejercicio. De esta forma también se previenen lesiones musculares.

También podrías tomar 3-5 gr. de Glutamina que ayuda a regenerar y bajar dolor y dejar descansar ese músculo en particular por 72 horas. Al día siguiente entrena otro músculo que no sea el que te duele, haz cardiovascular, pero no dejes de ir al gimnasio. ¡No te rindas a la primera!

Tampoco te premies demasiado. Usar tu entrenamiento como una excusa para comer cualquier cosa es un error, ¡el 70% de todo está en la alimentación! No sobrestimes lo que quemas en un gimnasio, sólo le sacarás provecho a tu entrenamiento si comes de manera adecuada.

Esperar mucho para comer después de un entrenamiento pesado y cardio es otro error, tu cuerpo necesita nutrientes justo después para poder recuperar y regenerar bien la masa muscular, de lo contrario corres el riesgo de perder músculo y esto pone tu metabolismo más lento.