Por no decir que todos, la gran mayoría de los que deciden iniciarse en una vida saludable caen en el gravísimo error de pensar que sustituir el agua por una bebida refrescante diseñada para deportistas de alto nivel es la mejor opción y se equivocan. Entiende: ¡no necesitas bebidas “energéticas”!

Las bebidas isotónicas están diseñadas para personas que hacen una actividad física de mayor esfuerzo y por más de dos horas, porque están cargadas de glucosa (con azúcar y sodio), así que si entrenaste pesas y cardio, hora y media de ejercicio, lo que deberías tomar es agua o agua de coco, ¡no necesitas bebidas “energéticas”!

Recuerda que en presencia de azúcar el cuerpo no quema grasa y es lo que estamos buscando algunos, ¿no?

Estas bebidas, garantes de energía, que sí la tienen, pero se admite diferente en cada organismo, fueron inventadas para reponer líquidos perdidos en el sudor y dar combustible extra en actividades deportivas fuertes. Para la gente común que va a entrenar o a jugar fútbol un sábado, a jugar un doble de tenis, no hay necesidad de tomarlas. Con agua es suficiente para hidratar y los carbohidratos se obtienen de la dieta balanceada, ¡no necesitas bebidas “energéticas”!

Los carbohidratos en las bebidas deportivas son de rápida absorción, pueden ser útiles si estás buscando incrementar tu resistencia durante la actividad, si vas a una competición y de verdad tienes que ganar. Las bebidas “energéticas” van a sumar calorías a tu dieta y mucha azúcar que no necesitas, es decir, te sabotean.