Tomar agua por doquier, así como lo lees, eso es lo que te hará controlar al apetito y acelerar el metabolismo. Un cuerpo deshidratado no quema grasa, recuerda eso siempre.

Necesitas agua para todo. Nuestro líquido vital evita la retención y elimina toxinas, lo que disminuye la celulitis, ahora sí me sigues, ¿no? Ya que tengo tu atención, te invito a que hagas el siguiente ejercicio de cálculo para descubrir qué cantidad de agua debes ingerir al día para estar completamente satisfecho.

Si haces ejercicio, multiplica tu peso en kilos por 60 y el resultado es el total de mililitros que debes consumir a diario. Es importante distribuir el consumo durante el día para crear ese equilibrio y sensación de saciedad y de la que poco a poco harás un hábito.

Por ejemplo, si pesas 60 kilos te toca consumir 3.600 ml= 3,6 litros de agua. Lo mínimo recomendado al día son 2 litros, pero jamás un hombre grande y alto, tipo Shaquille O’Neil requiere la misma cantidad de agua que una mujer que mida 1,60. Los días que no hagas ejercicios puedes consumir de 2 a 3 litros. Pero, no dejes de hacerlo. ¡Toma agua! Un cuerpo deshidratado no quema grasa.

Muchas veces no distinguimos entre hambre y sed, puesto que los síntomas son parecidos y es fácil confundirlos. Cuando estás deshidratado te falta energía, te sientes soñoliento. Así que cuando sientas ganas de comer y no hayas ingerido agua durante un tiempo, toma un vaso de agua primero.

Chequea aquí algunos tips para mantenerte hidratado todo el día.