Seguramente eres de las personas que no comes pasta o tratas de evitarla porque crees que al comerla vas a engordar de la noche a  la mañana. Si es verdad que la pasta contiene un alto índice glicémico (se absorbe rápidamente), eso de engordar por comerse un plato de pasta no es cierto.

Al igual que todos los carbohidratos, la pasta si se consume en una gran cantidad que no corresponda con los gastos calóricos de cada persona, tiende a engordar, pero no es algo específico de esta. Es decir si te comes un plato lleno de papa, batata o avena va a tener la misma reacción que si te comes un plato de pasta, y por supuesto también influye la regularidad con que se ingiera.

Existe varios tips para reducir la carga glicémica de la pasta y hacerla más nutritiva y menos calórica a la hora de consumirla, esto hará que tenga una reacción diferente en tu organismo.

  • Consume solo la cantidad adecuada para tu cuerpo: Para las mujeres es recomendable comer entre ½ taza y un 1/3, para los hombres siempre será más la cantidad de 1 taza en adelante. También se recomienda comerla los días que tienes un mayor gasto calórico, por ejemplo los días que hagas piernas en el gym, un buen almuerzo puede ser: media taza de pasta, con proteína y vegetales.
  • Compra pastas integrales o libre de gluten: Las harinas integrales a diferencia de las pastas tradicionales son hechas de carbohidratos de absorción lenta que se ajustan perfectamente a una dieta baja en calorías.
  • Asegúrate de que se cocine al dente: Cuando estés hirviendo la pasta trata de no esté bien cocida, sino lo suficientemente firme. Esta textura es la que los italianos utilizan, ligeramente dura y no tan suave.
  • Elige pastas frescas sin huevo ni sales añadidas: Esto hará que tenga menos grasas y calorías.
  • Cuida las salsas y contorno que le agregues: Lo mejor es optar por salsas naturales hechas por ti mismo, así controlarás mejor el contenido de sal y elegirás lo alimentos menos procesados posibles. Por ejemplo hacer una salsa a base de tomate, cebollín, cebolla, con un toque de pimienta, sal marina y un poquito de stevia, es ideal para combinar tus pastas.

No satanices los alimentos, solo trata de consumir las porciones adecuadas a tu cuerpo, trata de prepararla de la mejor forma y combinarla lo más inteligente posible. Comer saludable no tiene que ser restrictivo sino inteligente y metódico. La clave del éxito la tienes tus en tus elecciones.