En muchos casos es recomendable complementar la alimentación con cierto tipo de suplementos, productos o sustancias que ayudan a fortalecer nuestra salud y a maximizar los efectos de la dieta y el ejercicio. Existen muchos suplementos utilizados con fines específicos, pero uno de los más básicos y seguros para cualquier persona que quiera estar saludable y en forma es la vitamina C.

La vitamina C no solo es una vitamina que ayuda a reforzar el sistema inmunológico, sino que además es un potente antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres y el envejecimiento. Otra de sus ventajas es que ayuda a prevenir distintos tipos de cáncer, al tiempo que favorece la pérdida de grasa, por ser precursora de la L-carnitina, un componente que asiste en la oxidación de grasa.

Mi recomendación es que tomes esta vitamina junto con tus comidas, en una dosis de entre 500 y 1000 miligramos al día. Sin embargo, debes tener en cuenta que ningún suplemento funciona si se lleva una alimentación poco saludable y un nivel de actividad física muy pobre. Los suplementos son un simple complemento, pueden ayudarte pero no van a hacer el trabajo duro por ti, ¡esa es tu responsabilidad!