Todos sabemos que para perder grasa debemos quemar más calorías de las que consumimos, esto basándonos en la primera ley de termodinámica que dice que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transfiere de una forma a otra.

Esto lleva a muchos a pensar, a veces por desconocimiento, que si se saltan algunas comidas, dejan de comer, y ahorran calorías van a lograr mejores resultados, pero esto es falso. Hay varios factores, además del número de calorías, que inciden en la pérdida de grasa.

Comer es una necesidad fisiológica, es vital para la supervivencia, y tu cuerpo lo sabe. Debes entender que existe algo que se llama metabolismo basal, que corresponde a las calorías que quema tu cuerpo en mantenerte vivo.

Cuando no comes suficiente y llegas a comer menos de 1200 calorías, tu cuerpo entra como en un estado de alarma, y comienza a ahorrar combustible y energía, porque siente que no le estás dando suficiente, y al ahorrar energía, quemas menos calorías al día. Además, comienzas a tener desequilibrios hormonales y metabólicos, y esto es grave porque las hormonas regulan absolutamente todo. También, comienzas a perder masa muscular, y mientras menos músculo tengas, menos calorías quemarás al día, tu composición corporal va a desmejorar notablemente y tu metabolismo se tornará más lento.

Todo esto afecta negativamente tu salud, te hará más propenso a sufrir efecto rebote, e incluso puede hacerte perder algunos kilos, que no van a provenir tanto de la grasa sino de la masa muscular, recuerda que 1kg. de grasa ocupa el doble de espacio que 1 kg. de músculo, porque su densidad es diferente. Cuando pierdes kg. de músculo pierdes mucho peso pero pierdes poquitas medidas, por eso el número en la balanza muchas veces es relativo.

Por donde lo veas, dejar de comer no es algo positivo ni recomendable. Lo único que debes hacer es mejorar tus hábitos alimenticios e incorporar ejercicio físico, para que puedas perder grasa poco a poco de manera responsable, eficiente y sostenible en el tiempo.

Es como siempre les digo, no se trata de comer menos sino de comer mejor.