Muchos mitos rodean el hecho de que la sal marina tiene más beneficio que la sal común o de mesa. Esta vez les explicaré cuál producto es el que más nos conviene cuando buscamos rebajar o simplemente estar en forma y mantenernos.

La sal marina por no ser procesada es más natural y tiene una mayor concentración de minerales como  aluminio, potasio, flúor, fósforo, hierro y yodo. Es buena para la contracción y expansión de nuestros músculos. También ayuda a esas personas con problemas cardíacos, obesidad o para los que quieren cuidarse ya que ayuda a estabilizar los latidos del corazón, sirve para regular la presión arterial o frenar los niveles altos. Además, elimina los depósitos de sodio dañinos que están en nuestro cuerpo  evitando que nos den calambres.

La sal común o de mesa es más procesada, para obtener el producto final, se le eliminan muchos minerales, dejando en mayor proporción el sodio. A su vez, se destruye el yodo natural durante su refinación y se le añade yoduro de potasio a altos niveles, casi siempre, tóxicos. Se le agrega  un aditivo como estabilizador que funciona como un agente de blanqueo para que tenga el color que posee.

Para mejores resultados y un mejor funcionamiento de nuestro cuerpo, es recomendable usar en las preparaciones de las comidas un toque de sal marina, ¡NO abuses de ella! Un pequeño toque nada más. Recuerda que puedes utilizar otras especias naturales para dar sabor como pimienta, curry, paprika, cúrcuma, etc.