Si ya estás entrenando y no has visto resultados, quizás no estás haciendo el entrenamiento adecuado para ti; en este caso, tienes que hacer ajustes para tener mejores adaptaciones. Ponle fuerza a tu entrenamiento de una vez por todas.

Si te gusta correr y has estado luchando para aumentar tu ritmo o necesitas incrementar un poco la velocidad de tu sprint para el golpe final, el entrenamiento de fuerza es tu solución y los atletas en otros deportes también se beneficiarán del entrenamiento de fuerza/pesas.

Combinar ejercicios de resistencia, como correr, con un programa de entrenamiento de fuerza le aportará el mejor estímulo a tus músculos que te traerá mejores resultados en cuanto a velocidad y resistencia.

Los ejercicios que más te benefician son los compuestos multiarticulares, como sentadillas, peso muerto. También ejercicios como desplantes/lunges, step-ups, buenísimos, y ejercicios para determinados músculos, como los cuádriceps: leg extension y todos los que trabajan pantorrillas. Ejercicios isométricos, como planchas, para fortalecer el recto abdominal.

Hay muchas maneras de mejorar la utilización de oxígeno y oxidar más grasa como energía. El entrenamiento de fuerza también te ayuda a perder más grasa porque tu ambiente hormonal mejora muchísimo y aceleras el metabolismo. Si tienes menos grasa y más músculo serás más ligero y rápido, así que ponle fuerza a tu entrenamiento.

Entiende que un entrenamiento adecuado de pesas no te hará más pesado, mejorará tu composición corporal. Con el protocolo adecuado de entrenamiento y una buena alimentación no vas a ganar más peso.