Los más pilas siempre llegan a la asesoría nutricional pensando que si están entrenando pueden comer lo que quieran; y este no es más que un mito de vieja data en el mundo fitness, y con una inclinación errónea. Si estás en un plan de mejoramiento físico no sobrestimes las calorías, o irás directo al abismo.

Darle un valor extra, del que merece, a las calorías que comes para justificar su ingesta con una sesión de ejercicio es un error que la mayoría de las personas comete a diario, y en la cual se quedan por mucho tiempo. Principalmente por desconocimiento.

Una buena rutina de pesas y ejercicio cardiovascular quema entre 600 y 700 calorías, lo mismo que contiene una hamburguesa, así que corresponde con solo una de las cinco comidas que podrías hacer en el día. ¿Ves el default? Sé consiente.

Para tener un cuerpo sano y en forma, la alimentación tiene una relevancia de 70%, y el porcentaje restante va adjudicado al entrenamiento físico, no lo olvides. Así que te invito a que aprendas a controlar las calorías que consumes y las alinees a tu plan de ejercicios diarios, solo así podrás ver los resultados que deseas.  

Para que no sobrestimes las calorías y puedas tener un balance eficaz entre comidas y entrenamiento, lo recomendable es que estructures una dieta a base de alimentos sin procesar, saludables, orgánicos en lo posible en un porcentaje superior a 80% para que ese 20% restante sea más flexible, y te des el permiso de comer algo grasoso “de vez en cuando”, pero con moderación.  

Además, te recomiendo que no solo vigiles la cantidad de calorías, también la calidad porque todo lo que comes genera una respuesta hormonal y química en tu organismo. Tu cuerpo jamás responderá de la misma forma a 100 calorías de pan blanco, que a 100 calorías de pechuga de pollo, la respuesta hormonal será distinta.