Mito: “Licenciada, pero es que tengo que comer perfecto, sin ninguna excepción, para que el plan funcione”.

No existe espacio para la perfección cuando hablamos de un plan de alimentación y de vida saludable. Dietas muy estrictas o extremas de “todo o nada” son irreales y es igual a tener que caminar por una cuerda floja para lograr sobrevivir.

OJO y ténganlo en cuenta: No existe tal cosa como la alimentación perfecta. No llevemos nada al extremo, más bien enfoquémonos en estrategias con las que podemos vivir de verdad. “Salirse” de la “dieta” no es ninguna tragedia, solo hay que tomar el camino correcto otra vez rápido y no darse mala vida, le sucede a todo el mundo. Las personas que pierden peso y lo mantienen son suficientemente flexibles para salirse de su plan saludable de vez en cuando y volver a retomarlo para la próxima comida sin problema.

3 tips importantísimos que les doy:

  1. Libérense de la culpa: hay que ver todo en perspectiva, una comida trampa no va a hacer que aumentes 1 kilo, por ejemplo. En cambio, hacer esta comida y botar todo el esfuerzo a la basura diciendo “Bueno, ya me salí, que más da, denme todo lo que engorda ya de una vez para aprovechar”, esto sí.
  2. Con respecto a la comida, eviten los “extras” innecesarios: estos incluyen los aderezos de ensaladas a base de mayonesa o cremas, bebidas alcohólicas, galletas, papitas, etc. Son ese tipo de cosas que disfrutas, pero que perfectamente podrías saltártelas si tienes un plan y estás motivado.
  3. Nada de castigos de ayuno: las técnicas de no comer en todo el día por la mega cena que tienes en la noche no va a funcionar. Como tampoco funciona morirse de hambre al día siguiente de una comilona por remordimiento. Te morirás de hambre y es probable que quieras comer de más otra vez, haciéndose un círculo vicioso.

¡Todo en su justa medida!