No es necesario pasar de 3 a 4 horas en el gimnasio todos los días para llegar a nuestra meta. Una hora de actividad intensa es más efectiva que ejercitarse 3 horas al día. Hay una fórmula en el mundo fitness que dice: “alta intensidad en menos tiempo es igual a un mayor beneficio”.

Ejercitarse con intervalos de máxima intensidad pone a trabajar al cuerpo a más de un 80% de su capacidad física. Este entrenamiento se hace con lapsos de mucho esfuerzo físico seguido de un tiempo de recuperación. La secuencia se debe repetir varias veces en una sesión.

VENTAJA: debido a que el cuerpo es sometido a un esfuerzo tan exigente, el organismo continúa trabajando después de terminar el ejercicio para tratar de regresar a un estado normal.

Sin embargo, el entrenamiento de alta intensidad no es apto para cualquier persona, aquellos que no poseen un nivel físico adecuado o presentan una precondición médica deberían abstenerse de realizarlos sin haber consultado antes a un especialista.

Los excesos no son buenos, tanto en nuestra alimentación como en los hábitos cotidianos debemos tener moderación; en el entrenamiento ocurre lo mismo, pues excedernos no trae nada bueno. Esto podría pasar si nos excedemos:

  • Deterioro de las articulaciones
  • Oxidación corporal
  • Fatiga

El ejercicio y realizar actividades físicas en general es positivo para nuestra salud, siempre que se realice dentro de los lineamientos saludables, con la frecuencia, intensidad y duración razonable, tomando en cuenta los periodos de descanso y recuperación necesarios.

RECUERDEN: las sesiones de ejercicio no deben ser de más de 2 horas seguidas. Es mejor trabajar de 30 a 45 min intensamente, 4 o 5 días a la semana.