La mantequilla de maní no solamente es superdeliciosa, sino que además es muy saludable. Es una excelente fuente de proteína (solo 2 cucharadas de 15 ml de mantequilla de maní aportan 7 g de proteína) y al mismo tiempo es una fuente de grasas insaturadas y fibra, lo que la hace una excelente aliada para controlar el apetito y la ansiedad, mejorar el funcionamiento hormonal y los niveles de insulina.

Además, la mantequilla de maní es alta en potasio y magnesio, baja en sodio y azúcar, ideal para un régimen de pérdida de grasa o mantenimiento, dependiendo de cómo se consuma, y esto es algo que hay que aclarar: el hecho de que sea un alimento saludable y recomendado, no te da rueda libre para comerlo. Si quieres incluir la mantequilla de maní en una comida, consume 1 cucharada de 15 ml, y si quieres merendar con ella, consume el doble, recuerda que cada cucharada aporta aproximadamente 100 calorías.

Un ejemplo de merienda ideal para consumir a media mañana puede ser ½  manzana y 2 cucharadas de mantequilla de maní, es un combo perfecto que te ayudará a sentirte satisfecho y te ayudará a estar en forma.

Ahora, es importante que te asegures de que la mantequilla de maní sea libre de azúcar y aceites añadidos, y en ese caso lo mejor es que la prepares tú mismo. Aquí en mi página web puedes encontrar una receta superfácil para preparar una mantequilla de maní saludable y muy deliciosa.