Estos días de aislamiento forzado, y mientras nos toque vivir una situación que rompe nuestra rutina diaria, es importante ser conscientes de lo que podemos hacer para que nuestro cuerpo no sufra consecuencias más adelante. Manipula los carbos a tu favor y mantén tu estilo de vida saludable.

Las estrategias de sincronización de nutrientes, o manipulación de carbs, se basan en cómo el cuerpo maneja diferentes tipos de alimentos en distintos momentos. Al tener el conocimiento de las calorías que comemos será más fácil mantener el enfoque y crear un menú que se adapte a lo que el cuerpo mejor asimila en determinada hora.

Uno de los principios de esta técnica es que lo mejor es comer los carbohidratos almidonados (avena, arroz, batata, quinoa, granos, etc.) y las frutas en la mañana y justo después de entrenar liviano, si se trata de casa. De resto lo mejor es consumir carbohidratos fibrosos como los vegetales, sobre todo en la cena cuando los niveles de sensibilidad a la insulina son pobres y se está sedentario, por lo que una comida alta en carbohidratos es más probable que se almacene como grasa.

Cuando hemos estado haciendo ejercicio con regularidad, el cuerpo –durante momentos específicos del día– está preparado para el aumento de grasa o pérdida de grasa, así como para el aumento de masa muscular o pérdida muscular, y en reposo esto hay que tenerlo claro. Los alimentos equivocados en el momento equivocado sabotean tus esfuerzos en el gimnasio. Los alimentos adecuados en el momento adecuado mejoran y potencian esos esfuerzos. Sí, el balance energético, las leyes de la termodinámica son el factor clave de supervivencia. Manipula los carbos a tu favor y consúmelos con conciencia.