Los jugos Detox = FUROR, sobre todo en estos días. Si bien no hay nada inherentemente malo en beber jugos verdes, todo el concepto de la desintoxicación y la limpieza se ha salido de los carriles. No digo que evites el jugo verde, si te gusta, bien, cuida que no tenga exceso de frutas (porque abusarías de la fructosa y es contraproducente) pero úsalo como complemento, sin convertirlo en tu herramienta principal ni poner en él tus esperanzas de verte y sentirte mejor.

Mi opinión: prefiero comerme una buena ensalada y vegetales a tomarme un jugo, me llena más y es más sabrosa.

La desintoxicación se ha convertido más en una estrategia de marketing idealizada. Por otro lado, “desintoxicación” es un término médico legítimo que han distorsionado y sacado completamente fuera de contexto.

El problema con toda esta moda de la desintoxicación es que incita a un pensamiento obsesivo y no te enseña a comer de verdad. Cuando alguien dice “necesito un detox” realmente quiere decir: quiero comer mejor y retomar mis hábitos saludables/sentirme mejor, y la solución para eliminar malos hábitos alimenticios y exceso de grasa corporal no es un detox o solución rápida. Perder grasa toma su tiempo, y si seguiste un plan detox de jugos y perdiste “peso”, no fue grasa, lo que perdiste principalmente fue agua y quizás hasta músculo.

La solución es aprender a comer disfrutando de la comida real y hacerlo de una manera en la que se aprovechan los sistemas de desintoxicación que ya tenemos.

La capacidad del cuerpo para eliminar las toxinas y productos de desecho es bastante grande: tu hígado y riñones se encargan de eso, ¡para eso son! No hay ninguna evidencia científica que afirme que este sistema necesita un descanso, con jugos.
Deja de buscar atajos, y más bien enfócate en tomar medidas no extremas que ayuden a que tú cuerpo se desintoxique de manera natural.