Muchas veces me han preguntado que por qué suelo darle agua a mi hija pequeña a la hora de desayunar y no un jugo o leche. Llego el día de darles la explicación, que es un secreto a voces, pero nunca está de más explicarles por qué la comida va con agua.

Es importante que desde pequeños acostumbremos a nuestros hijos a que su primera comida del día vaya acompañada de agua, porque es realmente lo que el cuerpo más necesita luego de estar mucho tiempo durmiendo, está deshidratado. No es bueno adiestrarlo a que lo primero que van a recibir en el día sea algo con sabor, porque desensibilizas las papilas gustativas y no es lo que de verdad el cuerpo requiere.

Entonces, después de que yo veo que ella se toma toda su agua y come toda su comida le doy otra cosa si quiere, pero es vital enseñarles que la comida va con agua.

No acostumbren a los niños a que todo sea con jugo, porque mejor es la fruta en sí. El jugo tiene una concentración alta de fruta, es en varias piezas, y si se acostumbran a que lo que van a tomar tiene sabor dejan de elegir el agua.

También pueden tomar su leche, en la edad de crecimiento los niños necesitan la grasa propia de la leche, pero es ideal que coman frutas a lo largo del día, y que si van a tomar jugo que no sea lo principal. Enseñarlos desde pequeños que la comida va con agua será muy provechoso para su organismo.