La fruta en cualquiera de sus presentaciones es saludable, sin embargo, comer una pieza de fruta entera siempre será mejor. Sigue leyendo si quieres saber el porqué.

Las frutas contienen por sí mismas numerosos nutrientes, están compuestas por agua, fibra y muchas vitaminas, además de azúcares naturales conocidos como fructosa. Si queremos aprovechar estos nutrientes, lo ideal es consumir la fruta entera. Cuando las exprimimos para hacer un jugo, los minerales y las vitaminas se pierden.

BENEFICIOS DE LA PULPA

La parte carnosa de la fruta contiene fibra y otros nutrientes. El jugo de naranja es un ejemplo de los beneficios que trae la pulpa para la salud, la parte carnosa blanca de la naranja es una fuente importante de sus flavonoides, sus trozos contienen vitamina C.

PODERES DE LA CÁSCARA

La cáscara de las frutas es la piel que interactúa con la luz y forma una variedad de pigmentos, entre ellos los flavonoides y carotenoides, se ha concluido en muchas investigaciones que estos son nutrientes que protegen el alimento y la salud. La piel de las uvas proporciona protección frente a la luz ultravioleta y disminuye el riesgo de cáncer. Cuando las frutas se convierten en jugo no siempre es posible disfrutar de la cáscara y sus beneficios.

MENOS CALORÍAS Y MENOS AZÚCAR

Cuando nos comemos una pieza de fruta, estamos consumiendo solo eso. Cuando preparamos un vaso de jugo tenemos que utilizar más fruta, al eliminar la pulpa nos quedamos solo con el líquido, esto causa que consumas más fructosa, lo cual se traduce en más calorías.

¿CUÁL ES LA MEJOR FRUTA?

Todas las frutas son importantes por sus nutrientes. A todas se les debe sacar el mayor provecho. Lo mejor que hay para nuestra salud es consumir fruta fresca que haya sido cultivada de manera orgánica, libre de pesticidas.

La fruta está dentro del grupo de los carbohidratos simples y de alto índice glucémico, por esto hay que moderar su consumo y procurar comer la pieza de fruta, en el caso de consumir zumos, siempre es mejor que sean naturales. Los que son comercializados contienen un pequeño porcentaje del jugo de fruta, el resto es agua, edulcorantes y conservantes.

¿Todavía no tienes claro cuál es la opción más saludable?

Tomar un jugo no logra saciar el hambre, como sí lo hace el ingerir una pieza de fruta entera. La fibra que contiene la fruta entera ayuda a saciarnos, mientras que el jugo al ser líquido, se digiere con mayor facilidad y es absorbido mucho antes por el organismo. También influye el hecho de que la fruta hay que masticarla.

Corta la fruta en trozos pequeños y haz deliciosas combinaciones de colores y sabores.