Es importante destacar que en la vagina, sin ningún síntoma ni signos de infección vaginal, suelen existir gérmenes que constituyen su flora normal. Uno de ellos, además de ser el más importante, son los lactobacillus (bacilos de doderlein)

 

Ecosistema vaginal sano

Está formado por lactobacillus que controlan el crecimiento de otras bacterias.

En una mujer sana el ecosistema vaginal se encuentra en equilibrio gracias a la actividad de la bacteria dominante lactobacillus acidophylus. Esta produce acido láctico, el cual mantiene el PH vaginal por debajo de 4.5, lo que disminuye el crecimiento de bacterias patógenas. Cualquier modificación en este ecosistema resultara en infección.

 

Los factores que afectan el ecosistema vaginal son:

– Ciclo menstrual: Durante la menstruación, el ambiente vaginal se hace menos ácido (PH 6 ó más), pues los lactobacilos descienden debido a que se unen a los hematíes de la sangre menstrual en lugar de mantenerse en las células epiteliales que recubren la vagina, esto hace que periódicamente, la mucosa a vaginal se encuentre desprotegida al mantener durante unos días un entorno alcalino favorable a los microorganismos patógenos.

– Coito: Durante los años reproductivos de la mujer, el PH de su vagina suele ser de 4.0-4.5. No obstante, se ha demostrado que el esperma actúa como un potente alcalinizador que reduce la acidez vaginal en unos pocos segundos, manteniendo la vagina neutralizada (a un PH superior a 6-7) durante varias horas después del coito, tiempo durante el cual el esperma puede alcanzar el tracto reproductivo superior en su objetivo reproductor. Estas condiciones también pueden ser aprovechadas por los patógenos, ya que encuentran un medio en condiciones adecuadas de alcalinidad para su colonización. Por tanto la presencia de semen en la vagina provoca la neutralización de los mecanismos naturales de protección.

– Uso de productos intravaginales: Como duchas o lubricantes, este tipo de productos destruyen la capa protectora de moco vaginal y con ella la flora natural que contribuye a mantener el equilibrio ácido.

– Anticonceptivos: El uso de estas sustancias altera los niveles normales de estrógenos y progesterona, con lo cual el equilibrio de la mucosa se ve alterado.

– Lactancia: Puede interrumpir la ovulación y provocar una situación de reducción de estrógeno. Al mismo tiempo se reduce la presencia de glucógeno en el epitelio vaginal, con lo cual el PH aumenta y la mucosa es más sensible a los gérmenes.

– Antibióticos: La acción de estos no se limita a destruir los patógenos del organismo, sino que muchas veces también provoca un descenso de “los microorganismos buenos”, de la flora natural que puebla las mucosas y cuya acción equilibra los niveles de acidez y la integridad del epitelio (tejido).

– Menopausia: Durante esta etapa se producen cambios vaginales debido a la falta de estrógeno. La vagina y el vestíbulo vulvar (espacio a la entrada de la vagina) disponen de receptores de estrógeno, también mantiene la vascularidad vaginal y por tanto ayuda a una lubricación normal, por lo que tras la menopausia, la vagina se vuelve más seca y por lo tanto pierde eficacia en su higiene.

 

Flujo vaginal normal

Las secreciones vaginales normales están compuestas por secreciones vulvares de las glándulas sebáceas, sudoríparas, del moco cervical y los líquidos endometriales. Varía su cantidad con la edad, con la fase del ciclo menstrual (pudiéndose aumentar a la mitad del mismo  ya que aumenta la cantidad del moco cervicouterino), la excitación y la activad sexual, los anticonceptivos, embarazos y estado emocional.

Las secreciones vaginales normales se caracterizan por ser:

– Inodoras

– Viscosas

– PH ácido< 4.5

– No influyen durante el examen del espéculo

 

Flujo vaginal anormal:

– Aumento de volumen

– Cambios de consistencia y color

– Mal olor

– Irritación de mucosas y  genitales externos: prurito, edema y enrojecimiento, dispareunia (dolor con las relaciones sexuales), disuria (dolor al  orinar).

La finalidad de este artículo es que ustedes puedan diferenciar entre un fluido normal y un fluido patológico.

 

*Imagen destacada cortesía de: salud180.com