Desaprender un mal hábito, desarrollar nuevas estrategias saludables y adquirir herramientas para tener la vida que quieres tener es parte de los beneficios que te puede brindar un vida Fitness. Mas allá de las normas, de las restricciones y de lo prohibido, ¡aquí todo se vale! En la medida que aprendas cuándo, cómo y qué consumir mientras lo desees.

Estos consejos te ayudaran a “engañar” a tu mente a quedar satisfecha y por ende, suprimir tus niveles de ansiedad cuando estas en cierto régimen alimenticio.

– Diario alimenticio: llevar un registro de lo que vas a comer a continuación, te ayudará a concientizar lo que estás haciendo, de este modo, ayudas a sacar estrés de tu sistema (ansiedad) y todo aquello que lo genera. Te hace participe activo de tu proceso, ésta es una versión adaptada de la técnica psicoanalista: “traer a la consciencia aquello que no quiero saber”, el ser humano, cuando asume su responsabilidad de los actos a cometer, tiene el total control de sí, ya queda del aspecto racional hacerlo o no

– Uso de platos pequeños: haciéndole reverencia a la frase “se llena primero con ojos que con la boca” cuando somos glotones, de este mismo modo reacciona nuestro cerebro. Al usar platos pequeños le enviamos la señal a nuestra mente de que tenemos abundancia de alimentos frente a nosotros, generando satisfacción al terminar la comida que fue lo “justo” cuando es lo realmente necesario.

– Usa platos de color rojo: la psicología del color nos ha enseñado que el rojo es usado para señalar extremos o alertas, es por ello que usar platos de este color le envían la señal al cerebro de que debe detenerse. Estudios demuestran que comer en platos de matiz rojizo hace que respondas, inconscientemente, a la señal de STOP.

– Evita tu mano dominante: usa la mano contraria a la que estás acostumbrado; esta estrategia tiene múltiples beneficios, sobre todo cuando comes fuera de casa ya que la dificultad que este mecanismo produce tiene doble beneficios, primero porque enlentece el ritmo al comer y también porque refuerzas zonas del cerebro que están en desuso, incrementando tu capacidad de análisis, activación viso-motora y memoria.

– No comas frente a la televisión: comer frente a un aparato televisivo incrementa el consumo de alimentos de manera inconsciente a un 15 %, ya que pierdes el control total de lo que estas comiendo. De igual forma, el tipo de programas que puedes estar viendo influye directamente sobre tu estado de ánimo: ver noticias, novelas de drama, películas de acción o cualquier tema estresor posiblemente te haga producir más cortisol (hormona del estrés) del que crees.

– Toma agua: muchas veces confundimos sed con hambre, incluso cuando estamos comiendo, alterna de forma equitativa tu consumo de agua durante tu ingesta alimenticia. Bien sea que tomes jugos, sopa, licuados, AGUA siempre es AGUA y tu mente te lo agradecerá

– Deja que el tenedor descanse: bajar tu utensilio para comer puede ayudarte a alargar el tiempo que te tardas para comer. Lo recomendable es pasar unos 20 minutos en total. Así que, dejar tu tenedor descansar en tu plato mientras masticas aletarga el periodo de ingesta, siendo beneficioso para tu salud.

 

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