Todo es cuestión de prioridades. Sé que cuidarse y comer saludable no es económico, pero vale la pena. Te aseguro que una mala vida, llena de malos hábitos, comida chatarra, comidas en la calle, cigarrillo, bebidas alcohólicas y exceso de golosinas, cuesta mucho más. Además, un estilo de vida de este tipo puede generar consecuencias bastante graves, enfermedades como diabetes tipo dos, sobrepeso, síndrome metabólico, resistencia a la insulina y a sus medicamentos, entre otros. Por esta razón, es muchísimo más saludable y económico consumir alimentos naturales, frutos secos, verduras, frutas, proteínas magras animales, granos y cereales integrales naturales como la avena, por ejemplo.

Siempre es más fácil quejarse y ver el vaso medio vacío que ver el vaso medio lleno. Es más fácil buscar una excusa y no una solución, y es que hay maneras de hacer que un estilo de vida fitness sea mucho más asequible. Por ejemplo, en lugar de salmón puedes consumir sardina, es una buena opción porque tienen el mismo contenido de omega 3; en lugar de quínoa consume lentejas, que aportan incluso más proteínas; en lugar de un batido de proteína consume claras de huevo; sustituye las almendras por maní natural, y así ahorras la mitad de tu dinero; en vez de comerte una barra de proteína puedes comerte una manzana… todo está en darle la vuelta al asunto e intentar comer saludable por un menor precio. Pero aún si decides irte por las opciones saludables que son un poco más costosas igual estás ahorrando a largo plazo muchos gastos, ya que estás cuidando tu salud y esa es la mejor inversión que puedes hacer.

Ahora, muchas personas critican a quienes intentamos llevar un estilo de vida fitness, porque dicen que gastamos demasiado dinero en comida saludable, y ¡claro que hay que gastar!, no podemos consumir solo oxígeno que es lo único que no tiene un costo. Sin embargo, son los que más critican quienes gastan un montón de dinero en potes de helado, cajas de cigarrillos, etc.

En fin, no subestimes las decisiones que estás tomando, no creas que el cuerpo no te va a pasar factura. Establece tus prioridades y no olvides que hoy cultivas tu salud y bienestar de mañana.