Entender la información nutricional que viene en el etiquetado de los productos es más importante de lo que crees, ya que puede ayudarte a escoger entre lo que verdaderamente te hace bien y lo que no. Por eso, decidí hacer esta publicación con algunos tips que te ayudarán a convertirte en un experto a la hora de seleccionar productos de calidad.

-Fíjate en el tamaño de la ración y en la cantidad de raciones por empaque; por ejemplo, la ración indica 20 gr. y dice que tiene 100 calorías, pero en el empaque vienen 5 raciones, así que son 500 calorías por todo.

-Observa las calorías y recuerda que los carbohidratos y las proteínas aportan 4 calorías por gr., y las grasas aportan 9 calorías por gr. Si lo que vas a consumir es una merienda, trata de limitarte a 250 calorías.

-No pases por alto el índice de sodio. Evita cualquier cosa que tenga más de 150 g de sodio por servicio, recuerda que cada gr. de sodio retiene 5 gr. de agua y provoca celulitis, hinchazón, tensión alta e interfiere con la pérdida de grasa. Los refrescos light, jugos de sobre, jamón de pavo, enlatados y barritas son algunos productos con alto contenido de sodio.

-Vigila las grasas saturadas. El adulto promedio no debería comer más de 20 gr. de grasas al día. Al comprar, procura que el producto tenga menos de 5 gr. de grasa saturada, excepto el aceite de coco, que es pura grasa saturada pero es beneficiosa.

-Las grasas trans son peligrosas y no deberían estar en ningún producto que consumas. Pueden aparecer en la etiqueta como “aceite vegetal hidrogenado” o “aceite vegetal parcialmente hidrogenado”.

-Revisa también el indicativo de colesterol. Si padeces del corazón, consume menos de 300 mg al día.

-Los carbohidratos siempre están compuestos por fibra y azúcar. Para que un alimento se considere sano, el azúcar debe ser menor a 6 gr. y la fibra mayor a 4 gr. Cuando el azúcar es igual a 5 gr. o más, la secreción de insulina es mayor y evita que quemes grasa con eficiencia. Siempre debes restarle el índice de fibra al total de carbohidratos que te muestre la etiqueta, y así obtendrás el carbohidrato neto que estás consumiendo.

-El mismo proceso aplica para restarle los polialcoholes (sorbitol, manitol, xylitol, maltitol, erythritol, etc.) al número total de carbohidratos. Modéralos porque en exceso podrían elevar la insulina y causar molestia estomacal.

-Lee la etiqueta de ingredientes. El primero que aparece es el que tiene mayor proporción en el alimento, y así sigue. Procura que los panes integrales tengan como primer ingrediente la harina integral de trigo, y no harina de trigo. No consumas nada que tenga jarabe de maíz o sirope de maíz alto en fructosa, pues estos son más dañinos que el azúcar refinado.

-Por último, evita que el producto tenga aceites vegetales hidrogenados, como en el caso de la margarina.

Con estos simples tips sabrás escoger lo que realmente te conviene, y podrás lograr tus metas de forma eficiente, yendo siempre por el camino más saludable.