Llegamos a final de año y hay un montón de gente diciéndote qué hacer y cómo hacer para “mejorar tu vida” el próximo año, y lo primero que quiero decirte para combatir eso es: no hagas caso. Si quieres una transformación, en 2020 cambia por ti, no por los demás.

Si tu propósito para el próximo año es entrar en este estilo de vida porque piensas que verte mejor solucionará todos tus problemas, te espera una gran desilusión. Mi recomendación es que no trates de encajar en un estereotipo porque todos van a hacer dieta y ejercicio en 2020. Cada cuerpo es un universo diferente, y si de verdad quieres adentrarte en un verdadero cambio a comienzos del próximo año, debes reformular ciertas cosas dentro de tus propósitos.

La idea es que te apoyes en tus fortalezas, que le saques provecho a tus virtudes naturales, que disfrutes de los beneficios que trae este estilo de vida y lo hagas de la manera más equilibrada posible y por ti. Querer verse bien es válido, pero es un círculo vicioso, así que te daré unos consejos para que mente, cuerpo y espíritu estén en sincronía perfecta con tu mentalidad de cambio, y lejos de expectativas irreales.

– No te compares con nadie.

– Busca evolucionar, aprecia y date cuenta de todo lo bueno que tienes.

– Controla lo que piensas, haces y dices. Sé más amable contigo.

–  No te plantees metas vacías y superficiales.

Cuando te ves bien y te sientes bien con lo que ves en el espejo la seguridad en ti mismo y tu autoestima aumentan, y esto es importante para avanzar hacia lo que quieres lograr. Poco a poco te acostumbras a este “modo” y cuando te das cuenta lo convertiste en un hábito.

¿Qué tal si te replanteas tus metas para el próximo año y colocas en primer lugar ese sentirte bien con lo que tienes? Trabaja con disciplina por mejorar lo que no. ¡Atrévete! En 2020 cambia por ti, no por los demás.