En varias oportunidades les he hablado sobre los beneficios que aporta el café (en su justa medida, no más de 3 tazas), entre ellos: nos aporta energía, controla los niveles de glucosa en sangre e insulina, así como el apetito, es termogénico y también ayuda a perder grasa… ¿Por qué?

Porque la cafeína asiste en la oxidación de grasa, ayuda a liberar una mayor cantidad de ácidos grasos para que luego el cuerpo pueda utilizarlos como fuente de energía. Todo esto favorece la composición corporal, además el café aporta una buena dosis de antioxidantes, estos combaten los radicales libres que dañan las células, por eso tiene propiedades anticancerígenas y antienvejecimiento.

Por otra parte, el café ayuda a tener una mayor agudeza mental, te puedes concentrar un poco mejor luego de una taza de café.

Pero como les dije, con moderación, todo en exceso es malo, no agregues azúcar refinada ni crema, procura tomarlo con stevia y si te gusta con leche la mejor opción es una leche vegetal como de almendras/coco, etc. queda muy rico.

*Siempre hay contraindicaciones, tienes que conocer tu cuerpo, para toda norma siempre hay excepciones, por ejemplo si tienes gastritis o estas embarazada, prefiere el café descafeinado.