Ya te he hablado en varias oportunidades de los grandes beneficios del entrenamiento de fuerza dentro de tu plan de mejoramiento físico, pero esta vez quiero ir más allá de lo obvio porque además ¡es navidad! Disfruta del entrenamiento y sé feliz, no hay nada que te ayude más en la conquista de tus objetivos que trabajar la disciplina, la paciencia y el optimismo, mientras tu composición corporal se va adaptando a esta nueva vida que decidiste echar a andar. ¡Aprovecha esta época del año y motívate!

El entrenamiento físico afecta positivamente todas las funciones vitales del organismo, beneficia el sistema inmunológico, mejora el equilibrio hormonal, la función de los órganos, la cognición y la motivación. Me quedaré en esto último, porque para eso no hay receta.

Cuando decides entrar en un plan de entrenamiento estás consciente de que debes poner todo de ti, aunque sea navidad, y eso es bueno, quizá incluso el primer paso hacia el éxito, confías en que si haces lo correcto lo puedes lograr. ¡Siéntete confiado, disfruta del entrenamiento y sé feliz, aún en navidad, eso te ayudará a que aplaudas tus progresos!

Un entrenamiento de navidad, mientras todos están comiendo y bebiendo, te obliga a practicar la constancia, porque transformar tu cuerpo mejorando la composición corporal toma su tiempo, y cuando aprendes a controlar esto, tienes buena parte del trabajo hecho. No renuncies porque te está llevando más meses o años de lo que esperas, sigue adelante, y descubre la gratificación instantánea.

Cada entrenamiento hace que quemes más calorías, acelera el metabolismo y libera una cascada de hormonas que te hacen sentir feliz, de buen humor y seguro de que vas en el camino correcto. Esta dicotomía de tener que esperar y persistir para ver resultados es alimentada por una satisfacción inmediata diaria y si estamos en diciembre podría resulta el doble de satisfactorio, por ser la época del año predilecta para soñar, creer y renovarse. Llénate de esto y aplícalo en tu entrenamiento.

Con el ejercicio físico no solo te ves mejor, sino que ¡te sientes mejor! Te da una sensación de fortaleza insuperable, mejora tu autoestima y tu actitud ante la vida. ¿Qué esperas? Disfruta del entrenamiento y sé feliz, más aún en navidad. ¡Felices fiestas!