El arroz es uno de los carbohidratos complejos más usados a la hora del almuerzo. En el mercado puedes encontrar este grano en dos presentaciones: Arroz blanco y arroz integral.

El arroz integral es la versión no refinada del arroz blanco, por ende tiene más nutrientes. Una taza de arroz integral tiene el 80% de las recomendaciones de manganeso diario, es alto en selenio, calcio, antioxidantes, es de baja carga glucémica, libre de gluten y altísimo en fibra. Se digiere mucho más lento que el arroz blanco, por lo que te hará sentir más satisfecho.

A diferencia del arroz integral, el arroz blanco carece de fibra por ser un alimento refinado, este grano es rico en almidón, por lo tanto tiene un alto índice glucémico, al ser ingerido dispara los valores de glucosa en la sangre, el organismo segrega más insulina para poder digerirlo = acumulación de grasa.

Es por eso que recomiendo el arroz integral, es una excelente opción como carbohidrato completo para el almuerzo. ½ taza si eres mujer, 1 taza si eres hombre. Siempre acompáñalo con proteína y vegetales.

¿Cómo se prepara?

El arroz integral no tiene complicación alguna. Si cuentas con una arrocera mucho mejor, ¡ahí lo preparo yo! Lávalo muy bien antes de cocinarlo, por cada taza de arroz agrega 3 tazas de agua.