Lo primero que debemos evitar en situaciones de extrema ansiedad es el “todo o nada”. Ya estamos lo suficientemente desequilibrados para ser también irresponsables con nuestro cuerpo, así que desactiva el piloto automático y sube el ánimo con cualquier otra actividad que te genere satisfacción y te exija el físico para no perder el ritmo que trae tu vida fit.

Activarse con alguna tarea que nos guste siempre nos hará sentir mejor, puesto que liberamos endorfinas, nos ayuda a mejorar el ánimo, a quemar calorías, y si esto está alto, ponerle un pequeño stop a la dieta no será de lamentar.

Con la dieta en días de estrés, hagan lo mejor que puedan; nadie los está forzando a salir de la situación con rapidez, claro, tampoco nos hará bien quedarnos estancados ahí, pero respetemos también lo que dice nuestro cuerpo. Escuchen esa voz de “quiero chocolate” y háganle caso un día, no va a pasar nada si aumentamos uno o dos kilos, después de darnos el gusto vemos qué sigue, pero con inteligencia.

Si van a estar en casa, eviten comer sin pararse de la cama, desactiva el piloto automático, estén conscientes de lo que están comiendo, muchas veces no se disfrutan y, por ende, no se registran.

Así que, básico, sean flexibles, no se obsesionen con el peso ni mucho menos, si tienen 5 kilos de más probablemente sean agua, porque están sudando menos, están consumiendo más carbohidratos, que es lo que clama nuestro cuerpo cuando estamos deprimidos, etc. Los podrán perder, si es lo que quieren, en otro momento. Ahorita, relájense para superar esta situación de estrés.