¡Las metas deben ser específicas! Es un compromiso estratégico. Debes poder medir de alguna manera si estás progresando. Es como un sistema GPS, para llegar a tu destino debes colocar la dirección especifica, el plan de ruta, sino te pierdes.

No es lo mismo decir: “Hare más ejercicio”.

A decir: “Iré a entrenar 4 veces por semana, 45 minutos de pesas y 45 minutos de cardio”.
No es lo mismo decir: “Quiero rebajar”.

A decir: “Quiero pasar de talla 10 a talla 4”.
¡Se específico! Y ve registrando tu progreso. Una meta sin un plan es solo un sueño. Y recuerda que para seguir ese plan y alcanzar el objetivo necesitas disciplina, ella es el puente hacia ese destino.

Define tus metas