La cantidad de proteína que cada uno necesita depende de factores como el sexo, el nivel de actividad física y la meta que se quiera alcanzar. Por lo general, una persona sedentaria necesita 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso, pero una persona que quiere estar en forma debe consumir aproximadamente 2 gramos de proteína por kilo, a veces un poco más si la meta es aumentar el volumen de masa muscular. Dale protagonismo a la proteína en tu dieta sea cual sea tu objetivo.

Lo ideal es incluirla en la mayoría de nuestras comidas y escoger fuentes que sean de calidad, como por ejemplo:

-Pechuga de pollo: la fuente más común y práctica de proteína es la pechuga de pollo. Cada 100 gramos de pechuga de pollo aportan 30 gramos de proteína.

-Lomo de cerdo: cada 100 gramos de lomo de cerdo aportan alrededor de 25 gramos de proteína, que además es sumamente magra.

-Lomo de res: el lomo de res aporta 36 gramos de proteína por cada 100 gramos y es una fuente importante de hierro y vitaminas del grupo B.

-Muslo de pollo: es una fuente rica de proteínas y bastante económica. Cada 100 gramos de muslo de pollo aportan 28 gramos de proteína, aunque contiene un poco más de grasa que la pechuga, aproximadamente 6 gramos por cada muslo. No es que se debe evitar su consumo, pero sí hay que moderarlo.

-Pescados y mariscos: el pescado y los mariscos son una fuente importante de proteínas. Cada 100 gramos de pescado aportan alrededor de 26 gramos de proteína.

Huevos: son una de las fuentes más prácticas de proteína. Un huevo completo aporta 6 gramos de proteína, y 4 claras aportan 15 gramos de proteína.

–Isolate Whey Protein: esta es una proteína de gran calidad, ideal para quienes hacemos ejercicio. Una medida de Isolate Whey Protein aporta de 25 a 30 gramos de proteína sin grasa.

Ahora que lo sabes, dale protagonismo a la proteína