Debemos tener en cuenta que todo movimiento es controlado por el cerebro. La primera fase antes de una contracción muscular es una señal que envía tu cerebro a los músculos para que se contraigan. La conexión entre mente y músculo resulta de una unión neuromuscular, es decir, la mente “se une” o entra en sintonía con el cuerpo, pero ¿cómo sucede esto? El cerebro libera un neurotransmisor llamado acetilcolina para comunicarse con los músculos, el cual, al ser liberado en la unión neuromuscular atraviesa la sinapsis, que no es más que el pequeño espacio que separa el nervio del músculo, y es así como se une a los receptores en la superficie de las fibras musculares y ocasiona que el músculo se contraiga.

Sé que puede sonar un poco confuso, pero lo que quiero que entiendan es que mientras mejor sea la comunicación entre su mente y sus músculos más fibras musculares lograrán reclutar y estimular. Recuerden que cada músculo está compuesto por numerosas fibras musculares.

Ahora, ¿por qué es importante mejorar la conexión entre mente y músculo? Simplemente porque de esta manera se incrementa el número de fibras musculares reclutadas cuando se realiza un ejercicio, lo que produce una contracción muscular de mejor calidad y un entrenamiento más eficiente y que nos lleva a obtener mejores resultados.

¿Qué hacer para mejorar la comunicación entre mente y músculo?

-Deshazte de las distracciones, guarda el teléfono en el bolso, deja las preocupaciones a un lado y evita mantener conversaciones durante tu entrenamiento.

-En lugar de querer demostrar que eres quien levanta más peso en el gimnasio, concéntrate en realizar bien el ejercicio, enfócate en sentir la contracción y en controlar el movimiento. A veces pasa que por querer levantar mucho peso se descuida la forma; levanta un peso que te rete pero concéntrate en realizar bien el ejercicio.

-Realiza los ejercicios de manera lenta y controlada, sin balancear el peso; trata de dirigir toda tu atención hacia el músculo que estás entrenando, contráelo bien y mira en el espejo el movimiento mientras lo realizas. Puedes parar durante unos segundos en el momento cumbre de la contracción.

Ten presente que tu desempeño atlético mejora cuando eres capaz de bloquear las presiones y las distracciones externas, así que no dejes que tu mente divague cuando haces ejercicio, ¡concéntrate!, son solo 30-45 min de entrenamiento, ¡aprovéchalos!