La sensibilidad a la insulina se refiere a la capacidad que tiene esta hormona para metabolizar la glucosa. Cuando tu sensibilidad a la insulina es pobre o desarrollas resistencia a la insulina te cuesta muchísimo quemar grasa, porque es más probable que gran cantidad de los alimentos que consumes se almacenen en tu cuerpo en forma de grasa.

Una sensibilidad a la insulina pobre no solo incrementa la acumulación de grasa, sino que además dificulta el aumento de masa muscular, disminuye el desempeño atlético, te hace más propenso a desarrollar diabetes y genera problemas como insomnio, cansancio extremo, mala recuperación y mayor dolor muscular luego del entrenamiento, entre otros.

Por fortuna, la sensibilidad a la insulina puede mejorarse, y estos alimentos son excelentes aliados para lograrlo:

-Vinagre de manzana: El vinagre es buenísimo para mejorar la función pancreática, de manera que tu cuerpo libera menos insulina en respuesta a los alimentos que consumes.

-Té verde: Tomar té verde puede ayudar a mejorar la habilidad que tiene el cuerpo de reservar los carbohidratos como glucógeno y no como grasa.

-Alimentos ricos en magnesio: El magnesio es un mineral que actúa como un sensibilizador natural de la insulina, ejerciendo efectos positivos sobre los receptores de insulina en cada célula del cuerpo. Consume alimentos de hojas verdes como espinaca y acelga, además de brócoli, frutos secos, aguacate, pescado, cacao en polvo, banana/cambur, arroz integral, etc.

-Canela: Esta especia contribuye mucho a bajar los niveles de glucosa en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina.

-Alimentos altos en omega 3: El omega 3 es un ácido graso esencial utilizado por el cuerpo para construir la capa lipídica exterior que protege las células, lo que mejora la sensibilidad que tienen las células a la insulina. Puedes encontrarlo en pescados aceitosos (arenque, caballa, salmón y sardina, las semillas de chía, canola, linaza, soja, nueces, coles de Bruselas y espinaca.

Aunque estos alimentos pueden ayudarte muchísimo, es importante que pongas de tu parte y lleves una alimentación balanceada, acompañada de algún tipo de ejercicio físico. ¡Recuerda que tu salud es lo primero!