El aceite de oliva tiene múltiples usos en el campo de la salud y la belleza, y es una de las grasas buenas que recomiendo incluir en la dieta, claro que con moderación.

En primer lugar, este aceite es alto en ácido oléico, el cual es un ácido graso monoinsaturado que ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) y a aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL), reduciendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. También, tiene un alto contenido de antioxidantes, flavonoides, polifenoles y otros nutrientes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico, y a combatir el efecto de los radicales libres y el envejecimiento.

Además de esto, el aceite de oliva funciona como cosmético natural, pues ayuda a rejuvenecer e hidratar la piel y el cabello.

Aunque es superbeneficioso, es importante que aprendas a consumirlo en su justa medida: 1 cucharada de aceite de oliva en la ensalada está bien (contiene aproximadamente 140 Kcal), un chorro “al ojo” ¡NO!