La meditación es una práctica que trae innumerables beneficios para la salud, tanto psicológicas y espirituales, como físicas. Meditar correctamente es un hábito que todos deberíamos tener, es muy saludable para la mente (recordemos, una mente sana es un cuerpo sano). Esto es porque la relación de reacciones fisiológicas como el estrés trae terribles consecuencias para el cuerpo, como acné, contracturas musculares y hasta diabetes.

Pero no debe tomarse a la ligera la meditación. Al utilizarla como método de liberación de estrés hay que tener presente que debe hacerse de forma correcta, si no podría ser causa de frustraciones y malas energías que no necesitamos. Para esto, aquí van los tips:

1.     ¡Usa ropa cómoda!

Si hay algo más incómodo que entrenar con ropa incómoda, es meditar con ropa incómoda. Se supone que el trabajo de la meditación debe llevarte a un estado de plenitud. Si tu ropa incómoda no te permite eso entonces no estamos logrando nada.

2.     Busca un lugar adecuado

Los seres humanos somos seres ritualistas, y así como en un ritual, el sitio es importante. Te ayuda a entrar en el mood y entender que es momento de relajación. Así que busca uno donde no haya ruidos ni te vayas a distraer (no olvides que al igual que cuando duermes, si interrumpen tu rutina podría traer malestar a tu día y un estado de ánimo indeseado.

3.     Siéntate correctamente

Así como te recomiendan sentarte correctamente para trabajar, lo mismo es para la meditación para evitar dolores musculares y de espalda. ¿Que cómo es? ¡Fácil! Una vez sentada eleva la espalda baja sacando quizás un poco los glúteos, sin exagerar. Yérguete como si te halaran de la corona de la cabeza. Mete abdomen y pecho con delicadeza sin tensar innecesariamente ningún músculo, como si hubiera un par de paredes, una en la espalda y otra en el pecho ayudándote a estar erguida. Los hombros están relajados y hacia abajo y la cabeza no está inclinada hacia el suelo. Es una posición quizás difícil de conseguir en un inicio, pero con los días se volverá natural. También puedes empezar ayudándote con una pared pegando toda la espalda de ella.

4.     No caigas en los clichés

Muchos creen que para meditar debes decir “¡oohhhhmmm!” repetidas veces o colocar música tibetana. Por el contrario, el silencio es la mejor manera de conseguir un estado de liberación mental, el resto solo llenará tu cabeza de cosas innecesarias y la idea es liberarla de todo pensamiento.

5.     Conviértelo en una rutina medida

Nada es de la noche a la mañana. Para que las cosas den resultados deben ser constantes. Si quieres ver cambios en tu vida debes llevar la meditación a tu rutina, de 3 a 4 veces a la semana, y medir cómo te sientes antes y después de hacerlo, te podrías sorprender.

Meditar de manera correcta va a permitir tener una mente realmente sana y ordenada, lo que necesitamos para poder ordenar a nuestro cuerpo como se debe.

Recuerda que…

¡La mente ordena y el cuerpo obedece!